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Por qué hazte emprendedor es un mal consejo

[Tiempo de lectura: 8 minutos]

Siempre me ha fascinado la facilidad con la que la gente aconseja que emprendas.

Esa gente suele haber emprendido la asombrosa cantidad de CERO veces en toda su vida, claro.

Ponte por tu cuenta.

Despide a tu jefe y no tendrás que trabajar más.

Los gurús de las finanzas personales y del desarrollo profesional tienen muchas veces estas frases en la boca.

Pero ¿es verdad que deberíamos ser emprendedores, o es mejor trabajar por cuenta ajena?

Yo creo que decirle a todo el mundo que emprenda es un mal consejo, y aquí va mi por qué.

 

El culto a la figura del emprendedor en internet

La idea de que solamente se puede vivir la vida de verdad si eres emprendedor se popularizó brutalmente a partir de 2010, en plena crisis económica.

Muchos profesionales de mediana edad perdieron su empleo y para algunos de ellos, con carreras asentadas y experiencia a la espalda, convertirse en autónomos fue una buena opción.

Sin embargo, la mayor parte de las empresas que se abren en este país cierran al cabo de unos años. También cierran los emprendedores, por mucho glamour que se entienda que tienen.

Es curioso: en España se usa la palabra emprendedor para muchas cosas, pero emprendedor es poco más que un autónomo con una palabra pomposa.

Emprendedor es el que levanta rondas de inversión aunque no haya producido nada más que aire, y el que ofrece servicios desde una mesa de escritorio en su casa.

Es el que abre una panadería y el que se lanza a vender cursos online en su propia membresía.

Y un trabajador por cuenta ajena lo podrá ser en una gran multinacional, como a muchos se les viene a la cabeza… pero la realidad es que en la mayoría, en España, los trabajadores que no son funcionarios lo son en pequeñas y medianas empresas.

Donde el ambiente es bien distinto del que tiene un solopreneur, o una gran corporación con oficinas de acero y cristal.

Parece que, entre todas las opciones, tiene mucho más glamour ser emprendedor. Ah, eres libre, has escapado de la carrera de la rata…

Pero también tiene mucho más riesgo. Y no todo el mundo lo tolera igual de bien.

Para ser emprendedor y no morir en el intento debes tener una buena tolerancia a los riesgos, flexibilidad para adaptarte y capacidad resolutiva.

Esas cualidades no se premian solo si eres emprendedor: también las premian en distintos grados y formas ciertas carreras profesionales del mercado por cuenta ajena.

Pero en la cultura pop, se supone que no hay sitio para ellas dentro de un trabajo asalariado.

Solo puedes conseguir tu propósito, ya sabes… si eres emprendedor.

 

No se gana más dinero por ser emprendedor

Hay gente que llega al emprendimiento buscando dinero, pegar un pelotazo en un par de años y jubilarse antes de los 35.

Creen que emprender es ganar más dinero que siendo trabajador por cuenta ajena. Que se lo digan al panadero de esa tienda tan bonita… que tuvo que cerrar.

No se gana más dinero necesariamente por haber emprendido, y hay carreras profesionales en las que se gana mucho más dinero por cuenta ajena de lo que gana el freelance medio, con bastante más certidumbre en el día a día, por cierto.

Pero nos dejamos llevar por el mito y aceptamos que trabajar para otros es siempre sinónimo de un sueldo medio (o bajo) y unos horarios inabarcables que no son compatibles con una calidad de vida mínima.

Y esto no es verdad.

Hay carreras en las que los profesionales ganan sumas muy diferentes dependiendo de dónde desarrollen su trabajo, cuánto tiempo lleven haciéndolo y demás, y otras carreras en las que la variabilidad es casi inexistente.

En el caso del emprendedor, la distancia entre lo que factura un emprendedor y lo que factura otro puede ser abismal. Eso es un atractivo si te imaginas, claro está, del lado de los que ganan una pasta.

Porque uno nunca se imagina del lado de los que pierden dinero.

Pero resulta que emprender puede conllevar no facturar apenas nada o, incluso perder dinero durante un (más largo o más corto) periodo de tiempo.

También puede conllevar cierta escalabilidad en los negocios, especialmente en los negocios digitales.

Cuánto mejor facturar 1000 por un trabajo que me ha llevado 1 hora, que facturar 100, ¿verdad? Algunos negocios digitales permiten hacer eso.

Pero casi nadie gana miles de euros al día solo por levantarse de la cama. Y si es casi nadie, es bastante probable que tú tampoco lo hagas, por bien que te lo montes.

 

¿Qué tiene que tener un buen emprendedor?

Es curioso, porque para la mayoría de la gente el dinero no es lo más importante cuando se trata de elegir una carrera profesional, una vez cubiertas unas necesidades mínimas.

De hecho, una vez se sienten cómodos con su nivel de vida, muchos profesionales suelen elegir mejoras en otras condiciones del trabajo, antes que en el sueldo.

Pensemos, por ejemplo, en la posibilidad de modificar o ajustar los horarios de trabajo, o trabajar algunas jornadas al mes directamente desde casa.

El dinero que puedas ganar no es lo único valioso de llevar a cabo una actividad profesional. El estatus, la seguridad y el disfrute en tu día a día también importan.

El estatus tiene una parte subjetiva y no voy a profundizar mucho en él: hay otro factor que me interesa mucho más, la seguridad.

Popularmente, se entiende que la seguridad de un trabajo por cuenta ajena es siempre mayor que la de ser emprendedor.

Esto depende de muchas cosas: de tu tipo de contrato, de tu sector y de la empresa para la que trabajes… y del tipo de emprendedor en el que estemos pensando, claro.

Porque un emprendedor con unas condiciones financieras solventes quizá tenga más certidumbre en su vida que alguien que tiene un trabajo por cuenta ajena si este implica un mal contrato o haber sido contratado en una empresa a punto de quebrar.

A lo que voy: que por lo general la seguridad de un trabajo por cuenta ajena sea mayor no quiere decir que sea total, y la posibilidad de pasarlas canutas sea inexistente.

Por eso mucha gente quiere sacar plaza de funcionario. Es la carrera profesional en la que más se minimiza la probabilidad de perder el empleo.

Ahora bien, ¿qué tiene que tener un buen emprendedor para serlo?

Dependerá de lo que entiendas por emprendedor, pero hay una cosa que sí o sí debe hacer cualquiera que emprenda: satisfacer una demanda.

Por cierto, eso ocurre en todas las carreras profesionales, sean por cuenta ajena o no.

Se puede discutir si una demanda es más “natural” o no, si está más inflada o no y si debería existir, o no. Pero si existe y hay alguien que la cubra, hay sitio para una carrera profesional.

También es necesario no morirse de miedo, ser cuidadoso con las finanzas y tener una idea fija en la mente, se llame propósito o no, que ayude a no distraerse y mantener el foco día tras día.

Pero sin un producto que interese a la gente, no hay mucho más que hacer.

Por eso es importante definir claramente qué quieres hacer y cómo, antes de lanzarte a la aventura.

 

¿Debería emprender o no?

La respuesta a esto depende de quién seas tú, y de cómo sea tu circunstancia.

Deberás evaluar si la posible retribución económica será suficiente en el peor de los escenarios posibles y cuándo lo será, porque si esperas facturar miles de ceros desde el minuto uno, a lo mejor deberías ajustar tus expectativas.

También deberás sopesar si te interesan más o menos todas las demás cosas que no son el salario.

La falta de horarios, que nunca es falta de trabajo por hacer.

La inseguridad.

El estatus, una vez despojado de todo el humo alrededor de la figura del emprendedor. La mayoría de los freelance tienen menos estatus del que da a entender la palabra, la verdad.

Deberás tener en cuenta cuán feliz te podrá hacer o no el trabajo que puedes desarrollar, al menos en términos generales. Porque si piensas que emprender es adorar tu trabajo desde que te levantas hasta que te acuestas, te equivocas.

Y si piensas que tener pasión es suficiente para tener éxito, también te equivocas.

Necesitas pasión, sí, trabajo duro, estrategia y una pizca de suerte.

Porque toda profesión tiene barreras de entrada, ya sea en términos de esfuerzo, tiempo, dedicación o contactos, por ejemplo.

Emprender también las tiene, y suelen ser bastante más grandes que las de los trabajos por cuenta ajena del mismo sector.

¿Tendrás capacidad financiera para continuar con tu vida cuando no consigas ingresar lo suficiente? Y no digamos ya si te toca pagar nóminas

Entonces, ¿deberías o no deberías emprender?

Depende.

Si estás dispuesto a trabajar en algo que suponga un reto y un riesgo continuo, donde te juegues la piel continuamente y donde la distancia entre el que gana poco y el que más gana es bastante amplia, entonces quizá emprender sea para ti.

Si crees que vas a conseguir dinero sin esfuerzo, sin estrategia y prescindiendo totalmente de la suerte, entonces emprender no es para ti y probablemente acabes metido hasta el cuello de deudas por dropshipping o cursos malos de traders vendehúmos.

Si crees que puedes permitirte el lujo de fracasar por el camino, incluso cuando el peor de los escenarios posibles se haga realidad, entonces es para ti.

Si no podrías aguantar el primer envite, o el segundo, o el tercero… entonces lo mismo mejor prepárate para poder hacerlo antes de emprender.

Así que, ¿deberías o no deberías emprender?

Tú decides.

Pero no le digas a nadie si debería o no debería hacerlo.

Si no te juegas la piel, no sé… está como feo, ¿no crees?

12 comentarios en “Por qué hazte emprendedor es un mal consejo”

  1. Creo que aunque lo citas por debajo te falta:
    Para ser emprendedor y no morir en el intento debes tener … muchiiiisima capacidad de trabajo con constancia para seguir y para aguantar picos de trabajo.
    Un saludo
    Fran

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    • Y tanto que sí!! Para mí es parte de ser flexible y tolerar los riesgos, de vivir con la constante incertidumbre, pero sin constancia no sé llegará muy lejos… Y seas o no emprendedor, creo. Muchas gracias por pasarte por aquí 🙂

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  2. A veces no queda otra que hacerse autónomo. Es decir que muchos lo somos porque, en su momento no hubo un sitio adecuado y justo en el mercado laboral para nuestros perfiles, al menos el mío. Entonces lo que te queda es disfrutar de esa inseguridad (que en mi caso es inspiradora) y transformarla en algo divertido, apasionante y aventurero.

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    • Hola Mariajose, gracias por pasarte por aquí! Entonces tu caso y el mío son muy similares 🙂 Prefiero esta vida que trabajar por cuenta ajena a pesar de todo lo que conlleva… Pero sé que mi situación es privilegiada y que lo que sirve para mí, para otros … Quizá no tanto. Gracias por leerme y tomarte un ratito para comentar. Un abrazo!

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  3. Felicitaciones Noemí, debo confesar que entré para criticar, pero están buenas tus opiniones, me gustaría agregar que el emprendedor debe tener por lo menos una vocación de ahorro, especialmente no retirar los primeros beneficios los 2 o 3 primeros años, para reinvertirlos, y potenciar tu proyecto emprendido, es el secreto de la inversión: postergar un gasto presente, con la expectativa de una ganancia mayor.

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    • Hola Miguel Ángel! Si entraste para criticar será que estoy haciéndolo bien en términos de copywriting… 😉
      Estoy muy de acuerdo con eso que dices del ahorro, creo que aplica para emprendedores, y no emprendedores también. Lamentablemente, muchas veces es una asignatura pendiente…
      Gracias por pasarte a comentar 🙂

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  4. “Hay gente que llega al emprendimiento buscando dinero, pegar un pelotazo en un par de años y jubilarse antes de los 35.”
    VS
    “Voy a ser rico antes de los 35” de @antoniogobe

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  5. Yo también pienso que hay un boom ridículo de emprendimiento… sobre todo cuando muchos piensan (o nos hacen pensar, porque a mí me pasó) que esto iba a ser coser y cantar. Te montas tu web, tu túnel, y vienen los clientes como churros. Y que en poco tiempo ibas a estar aquí nadando en billetes. Bueno, o por lo menos, ganando para llevar una vida cómoda. Y no es así en absoluto, no es tan sencillo (o al menos, no cuándo lo intentas honradamente y con unos recursos moderados). Y menos con tanta gente intentando lo mismo. Cuesta!

    Eso sí, estoy más feliz que nunca en el aspecto profesional. Me siento super realizada, veo que mi trabajo es útil realmente para otras personas, y lo disfruto un montón. Por ello, voy a seguir trabajando para establecerme. 🙂

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    • Hola Taisa! Gracias por pasarte por aquí y comentar 🙂 Estoy de acuerdo, tiene una infinidad de cosas buenas… Pero hay que tener las cosas claras, y la narrativa pro-emprendimiento es engañosa. Te deseo toda la suerte del mundo! Un abrazo

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  6. Qué buena orientación realista. Efectivamente, lo que hacen muchas personas es apelar a infantiles sueños de perfección, y lo que hace falta a veces es persuadirnos de la decepcionante naturaleza de la realidad. Lo de “emprender/reinventarse” (lamentablemente desde 2010, como apuntas tú) se traduce así: ‘hazte a la idea de que no vas a tener trabajo estable’. Por lo demás, hay que tomárselo como dices, con cabeza.

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